Mercados

Semana negra para los mercados y las bolsas mundiales por los aranceles de Trump

Caída histórica en el Nasdaq: las grandes tecnológicas pierden 1,8 billones de dólares en solo dos días tras nuevos aranceles de Trump

Compartir
Compartir

La reciente imposición de aranceles por parte del expresidente Donald Trump ha generado una tormenta financiera que ha sacudido con fuerza los mercados mundiales, arrastrando particularmente al sector tecnológico de Estados Unidos. En apenas dos jornadas bursátiles, las gigantes tecnológicas conocidas como las “Siete Magníficas” han visto evaporarse 1,8 billones de dólares de su capitalización bursátil, un desplome que ha dejado al Nasdaq con su peor semana desde la crisis provocada por el COVID-19 en marzo de 2020.

El impacto más severo lo ha sufrido Apple, que ha perdido más de 533.000 millones de dólares en valor de mercado, una cifra que representa un retroceso sin precedentes desde hace cinco años. Las caídas generalizadas se producen en medio de crecientes temores de una guerra comercial a gran escala que podría llevar a la economía estadounidense directamente hacia una recesión.

El efecto dominó de los aranceles: de Apple a Tesla, pasando por Amazon y Nvidia

El detonante de esta debacle bursátil ha sido la nueva ofensiva comercial de Trump, quien anunció el miércoles la imposición de aranceles adicionales que afectarán de manera directa a las cadenas de suministro de muchas tecnológicas, incluso fuera de China. La respuesta del mercado fue inmediata: el jueves, el Nasdaq registró un desplome que no se veía desde los días más oscuros de la pandemia. El viernes, las pérdidas continuaron intensificándose.

Tesla se ha convertido en la empresa del grupo con la mayor caída porcentual, desplomándose más de un 10 % solo en la jornada del viernes. En conjunto, la compañía ha perdido más de 139.000 millones de dólares en valor en apenas dos días. Nvidia, que hasta hace poco lideraba el optimismo inversor gracias al auge de la inteligencia artificial, ha visto desaparecer 393.000 millones de dólares en el mismo periodo.

Amazon, por su parte, ha registrado pérdidas superiores a los 265.000 millones de dólares, encadenando su novena semana consecutiva de retrocesos bursátiles, algo que no sucedía desde la crisis financiera de 2008. Meta tampoco se ha librado del castigo, con una caída de más de 200.000 millones en su capitalización. Mientras tanto, Alphabet y Microsoft, aunque sufrieron menores pérdidas porcentuales, también han visto cómo se desvanecían 139.000 millones y 165.000 millones de dólares, respectivamente.

La magnitud del desplome ha sido tal que ya se habla de una posible corrección estructural del sector tecnológico, con inversores replanteando sus posiciones ante un entorno geopolítico cada vez más hostil y volátil.

El derrumbe se extiende más allá de las Siete Magníficas: las tecnológicas medianas también sangran

Aunque los titulares se centran en los gigantes tecnológicos, el colapso no se ha limitado a ellos. Todo el sector está en caída libre. Empresas como Oracle han caído un 9 % esta semana, mientras que AppLovin y Palantir Technologies se han desplomado más de un 19 % y un 13 %, respectivamente. Salesforce también ha sufrido una pérdida cercana al 11 %, reflejo de un mercado que está castigando sin distinciones.

Una de las áreas más afectadas ha sido la de los semiconductores, particularmente aquellas compañías cuya producción depende de instalaciones fuera de Estados Unidos. Aunque el último paquete de aranceles no incluyó directamente a este sector, el temor a futuras medidas ya ha causado estragos. El ETF VanEck Semiconductor, que agrupa a varias de estas empresas, ha perdido cerca de un 15 % en la semana.

Entre los casos más notables están Marvell Technology y Qorvo, proveedor clave de Apple, ambas con caídas del 20 %. AMD retrocedió casi un 17 %, mientras que Intel y Broadcom bajaron más de un 12 %. Por su parte, Micron Technology se desplomó un 13 % solo el viernes, perdiendo más de una cuarta parte de su valor en una semana.

El desplome de las tecnológicas no solo pone en entredicho la solidez del actual ciclo económico estadounidense, sino que reaviva los fantasmas de tensiones comerciales globales que podrían tener repercusiones a largo plazo. Con los inversores huyendo hacia activos más seguros y las señales de recesión intensificándose, las próximas semanas serán clave para determinar si se trata de un ajuste temporal o del inicio de una nueva era de turbulencias en los mercados financieros.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *