El mercado tecnológico estadounidense presenció su mayor oferta pública inicial (IPO) en cuatro años con la salida de CoreWeave a la bolsa. Sin embargo, su debut en Nasdaq no fue tan espectacular como se esperaba. La compañía, respaldada por Nvidia, comenzó a cotizar con un precio inicial de 39 dólares por acción y cerró su primera jornada en 40 dólares, la misma cantidad a la que vendió sus acciones en la oferta inicial, pero por debajo del rango previsto.
CoreWeave, proveedor de tecnología de inteligencia artificial en la nube, logró recaudar 1.500 millones de dólares en esta salida a bolsa, consolidándose como la mayor IPO del sector en EE.UU. desde 2021. Este hito despertó un gran interés tanto en Wall Street como en Silicon Valley, ya que la compañía representa la primera oferta pública centrada exclusivamente en inteligencia artificial en un mercado bursátil que ha permanecido mayormente inactivo desde finales de 2021 debido a la inflación y el aumento de tasas de interés.
Un mercado complicado y una oferta ajustada
El debut de CoreWeave se vio afectado por la caída generalizada de los valores tecnológicos. El Nasdaq cerró la jornada con una pérdida cercana al 3%, en camino a su peor desempeño trimestral desde mediados de 2022, acumulando una caída del 10% en lo que va del año. Este contexto adverso influyó en la decisión de CoreWeave de reducir su precio objetivo inicial, que oscilaba entre 47 y 55 dólares, con la intención de recaudar alrededor de 2.500 millones de dólares. Sin embargo, la oferta final se ajustó a la realidad del mercado, reflejando un cierto escepticismo por parte de los inversores.
El director ejecutivo de la compañía, Michael Intrator, reconoció las dificultades macroeconómicas actuales y explicó que la empresa tuvo que adaptar la transacción al nivel de interés de los compradores. Pese a ello, la salida a bolsa de CoreWeave podría marcar el inicio de una nueva ola de IPOs en el sector de la inteligencia artificial, según expertos del sector financiero.
Un gigante en la nube con un crecimiento explosivo y grandes desafíos
CoreWeave ha experimentado un crecimiento impresionante desde su fundación en 2017. En 2023, sus ingresos aumentaron un 737% interanual, alcanzando los 1.920 millones de dólares. La compañía se especializa en ofrecer acceso a cientos de miles de unidades de procesamiento gráfico (GPU) de Nvidia a grandes empresas tecnológicas y de inteligencia artificial como Meta, IBM y Cohere. Su mayor cliente es Microsoft, que representa el 62% de sus ingresos anuales y también es un socio clave de OpenAI, beneficiándose del auge de la inteligencia artificial generativa impulsado por el lanzamiento de ChatGPT en 2022.
A pesar de su crecimiento récord, CoreWeave enfrenta un negocio altamente intensivo en capital. En 2023 reportó una pérdida neta de 863 millones de dólares y ha acumulado casi 13.000 millones de dólares en deuda, en su mayor parte destinados a la adquisición de GPUs y la operación de sus centros de datos en EE.UU. y en el extranjero. Además, la competencia en la nube es feroz, con gigantes como Microsoft, Amazon, Google y Oracle dominando el sector.
El respaldo de Nvidia ha sido clave para la expansión de CoreWeave. La compañía de semiconductores no solo invirtió en la startup, sino que también se ha convertido en uno de sus clientes, pagándole 320 millones de dólares hasta finales de 2023. En la oferta pública, Nvidia ancló el precio de 40 dólares por acción con una orden de 250 millones de dólares, lo que ayudó a reforzar la confianza en la oferta.
Con su salida a bolsa, CoreWeave podría allanar el camino para otras empresas de inteligencia artificial que buscan financiamiento público. Firmas como Databricks, Hinge Health, Klarna y StubHub han tomado nota del movimiento, y según informes recientes, Discord ya está preparando su propia IPO. Si CoreWeave logra mantenerse estable en el mercado, podría marcar el inicio de una nueva era de inversiones en inteligencia artificial en Wall Street.